Mi nombre es Suzanne Monge, tengo 38 años de edad y hace 5 meses empecé a ir donde la doctora Carmen Farach y quisiera contarles mi experiencia.

Desde los 28 años he padecido de Lupus y he estado con el tratamiento convencional para esta enfermedad. Desde un inicio los doctores me dijeron que la medicina no tiene explicación para esta enfermedad y que además tenía que aprender a vivir con dolor y crisis, ya que así es este padecimiento.

Durante muchos años acepté esa triste realidad y aprendí a vivir con estos episodios de dolor, cansancio extremo e inflamación, ya que no quedaba de otra.

Adicional a mi problema con el Lupus, siempre, desde muy pequeña padecí del estómago: colitis, estreñimiento severo, gastritis etc. Lo cual hizo todavía más difícil vivir con todos los síntomas.

A finales del año pasado me inició una crisis general de inflamación, tanto mi lupus como mis problemas estomacales se agudizaron a tal punto que tuve que inyectarme esteroides fuertes para poder aliviar mi situación, pero los efectos de este medicamento eran de corto plazo y esto me empezó a deprimir porque no era el tipo de vida que yo quería vivir, siempre enferma, siempre cansada, siempre inflamada.

No obstante, en marzo de este año una paciente de la doctora a quien le conté mi situación me recomendó venir y probar la medicina funcional con Carmen y es así como empecé mi camino a la recuperación, algo que yo jamás creí poder vivir.

Cuando llegué a mi primera cita, llegué en lo peor de la crisis, la doctora me revisó, conversó conmigo y encontró la causa de padecimiento: mi intestino permeable, el cual desencadeno mi enfermedad. Empecé con ella un programa alimenticio que el objetivo de este estaba claro: sanar el cuerpo brindándole a las células los nutrientes necesarios para poder sanarse solo y al mismo tiempo eliminar aquellos alimentos que desatan la enfermedad. Al inicio no es fácil, he de confesarlo, dejar las viejas prácticas y hábitos es muy complicado. Pero 5 meses después, puedo dar testimonio de que vale la pena y que de verdad funciona, jamás creí que yo pudiera sentirme bien y tener energía para empezar el día, en verdad esto fue un milagro para mí.

A la fecha ya no tengo inflamación y mucho menos dolor, el agotamiento desapareció hasta tal punto que esas ojeras pronunciadas que tenía han desaparecido, mi digestión ha mejorado enormemente, por ejemplo, el Nexium que en teoría debía tomar todas las noches por el resto de mi vida, ya no la tomo porque ya no la necesito, por lo cual, hasta una ayuda económica importante ha sido.

Hoy puedo decir que estoy sana, primero por la mano de Dios y porque Él puso a la doctora en mi camino y doy fe de que, si se sigue el plan de la doctora y todos sus consejos, la enfermedad mejora muchísimo o bien se puede eliminar del todo logrando la sanidad que todos deseamos.

Espero que mi experiencia motive a otras personas a dar ese paso que puede ser difícil al inicio, pero que ¡puede cambiar la vida de manera extraordinaria! Definitivamente no hay como sentirse bien, saludable, con energía y con ganas de vivir.

-Suzzane Monge

Carmen Farach